Las horas de televisión superan
ampliamente las horas del aula, cuando las horas del aula existen, en la vida
cotidiana de los niños de nuestro tiempo. Es la unanimidad universal: con o sin
escuela, los niños encuentran en los programas de la tele su fuente primordial
de información, formación y deformación, y encuentran también sus temas
principales de conversación. El predominio de la pedagogía de la televisión
cobra alarmante importancia en los países latinoamericanos, por el deterioro de
la educación pública en estos últimos años. En los discursos, los políticos
mueren por la educación, y en los hechos la matan, dejándola librada a las
clases de consumo y violencia que la pantalla chica imparte. En los discursos,
los políticos denuncian la plaga de la delincuencia y exigen mano dura, y en
los hechos estimulan la colonización mental de las nuevas generaciones: desde
muy temprano, los niños son amaestrados para reconocer su identidad en las
mercancías que simbolizan el poder, y para conquistarlas a tiro limpio.
Los medios de comunicación, ¿reflejan la
realidad, o la modelan? ¿Quién viene de quién? ¿El huevo o la gallina? ¿No
sería más adecuada, como metáfora zoológica, la de la víbora que se muerde la
cola? Ofrecemos a la gente lo que la gente quiere, dicen los medios, y así se
absuelven; pero esa oferta, que responde a la demanda, genera cada vez más
demanda de la misma oferta: se hace costumbre, crea su propia necesidad, se
convierte en adicción. En las calles hay tanta violencia como en la televisión,
dicen los medios; pero la violencia de los medios, que expresa la violencia del
mundo, también contribuye a multiplicarla.
Estos son dos párrafos tomados de: Patas
Arriba. La Escuela Del Mundo Al Revés. Autor: Eduardo Galeano.
El
15 de marzo de 2013 el Presidente Juan Manuel Santos sancionó la ley
1620. El objetivo de esta es “contribuir
a la formación de ciudadanos activos que aporten a la construcción de una
sociedad democrática, participativa, pluralista e intercultural, en
concordancia con el mandato constitucional y la Ley General de Educación -Ley
115 de 1994-mediante la creación del sistema nacional de convivencia escolar y
formación para los derechos humanos, la educación para la sexualidad y la
prevención y mitigación de la violencia escolar, que promueva y fortalezca la
formación ciudadana y el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y
reproductivos de los estudiantes, de los niveles educativos de preescolar,
básica y media y prevenga y mitigue la violencia escolar y el embarazo en la adolescencia.”
En el capítulo 2, articulo 5, inciso 2 indica que La “familia, los
establecimientos educativos, la sociedad y el Estado son corresponsables de la
formación ciudadana, la promoción de la convivencia escolar, la educación para
el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos de los niños,
niñas y adolescentes desde sus respectivos ámbitos de acción, en torno a los
objetivos del Sistema y de conformidad con lo consagrado en el
artículo 44 de la Constitución Política y el Código de Infancia y la
Adolescencia.”
En el capítulo 3, Artículos
14 al 22 habla de la asignación de
responsabilidades al ministerio de educación, a las secretarias de educación de
los diferentes entes territoriales, los centros educativos en cabeza de los
rectores, y los docentes.
En el capítulo 6, Artículos
35 al 38 indica las posibles
amonestaciones aplicables a las instituciones educativas, a los docentes y
directivos docentes por no hacer efectiva la implementación del Sistema al
interior de las mismas, por la omisión o el incumplimiento de este deber; y en el articulo 39 indica la posibilidad de
incentivos a las establecimientos con mejor desempeño en su ejecución.
Y pudiésemos preguntarnos, frente a la programación que ofrecen los
diferentes medios de comunicación en Colombia:
¿Cuál es la responsabilidad que deben asumir los diferentes medios de información frente a
la protección dispuesta en la ley 1620 y en el decreto 1965 de los menores de
edad? ¿Cuál es la responsabilidad que deben asumir los diferentes proveedores de internet frente a la protección dispuesta en la ley
1620 y en el decreto 1965 de los menores de edad? ¿La televisión incita al
inicio temprano de la sexualidad, uso de
la violencia, consumo y tráfico de
drogas, proxenetismo a través de las narconovelas en nuestros jóvenes? ¿Para
las televisoras es más Importante el rating que el bienestar de
nuestros jóvenes? ¿Por qué los canales de televisión privados no permiten
en su programación contenidos que
promuevan la prevención de los delitos informáticos? ¿Por qué los canales de televisión privados
no permiten en su programación
contenidos que vayan en contra del consumismo? ¿Existe acaso una ética de la
televisión? Y para fraseando a Galeano: ¿Los políticos de mi país mueren por la
educación, y en los hechos la matan? ¿Cuál es la posición del estado frente a la
programación que ofrecen los canales privados en Colombia? ¿Qué dice la ANTV
(Autoridad Nacional de Televisión) frente al mismo tema? ¿Cuál es la posición de la señora ministra de
educación? ¿Cuál es la posición que debemos asumir los sindicatos regionales de
los educadores y la Federación Colombiana de trabajadores de la educación (
FECODE)?
Y como si fuera poco: Periódicos muy populares introducen dentro de sus
páginas, coleccionables sobre temas de formación de alguna área del conocimiento,
destinados a los jóvenes estudiantes; ¡Qué Bueno!, pero también incluyen en sus
clasificados, venta de todo tipo de sexo, soluciones para “si la regla no viene”
(léase embarazo no deseado) y oportunidades para “chicas descomplicadas”(léase
jóvenes mujeres que no tengan pudor para comercializar con su cuerpo).
Y la
“pepita que le faltaba al capacho” la venta en algunos puestos callejeros y
otros más formales de CDs con
contenido pornográfico incluso en
presencia de menores de edad.
Recomiendo revisar información en las
siguientes página WEB.

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